La provincia de Formosa se encuentra conmocionada tras confirmarse el fallecimiento de Neithan, un niño de tan solo 7 años que permaneció casi seis meses internado en grave estado debido a severas lesiones físicas. Tras el deceso, la Justicia ordenó modificar de inmediato la imputación de la madre del menor y de su pareja, quienes ya se encontraban privados de su libertad, agravando los cargos hacia el delito de homicidio agravado por el vínculo y encubrimiento. La investigación penal comenzó el pasado 19 de febrero, cuando el pequeño fue ingresado por su propia madre al Hospital de Clorinda bajo la versión de que había sufrido una caída accidental desde una cama cucheta mientras jugaba con sus hermanos.
Debido a la extrema gravedad de su cuadro clínico, el niño fue derivado de urgencia al Hospital de la Madre y el Niño, donde los profesionales médicos constataron que presentaba un traumatismo craneoencefálico grave junto a otras severas lesiones internas que no coincidían con la mecánica del accidente doméstico relatado. Ante las evidentes inconsistencias en el testimonio de la mujer, las autoridades judiciales ordenaron un allanamiento inmediato en la vivienda familiar, descubriendo que la supuesta cama cucheta descrita por la madre ni siquiera existía en el inmueble, lo que motivó la detención de la pareja por un presunto caso de maltrato infantil extremo.
A pesar de los esfuerzos médicos realizados durante meses en el centro de salud formoseño, las complicaciones derivadas de los traumatismos provocaron el fallecimiento del menor, complicando definitivamente la situación procesal de los dos adultos detenidos. El expediente, que inicialmente se tramitó bajo la carátula de lesiones graves y posteriormente mutó a tentativa de homicidio, se investiga ahora de forma definitiva como un crimen violento, mientras las autoridades aguardan los resultados finales de la autopsia para determinar con precisión científica cada una de las agresiones que presentaba el cuerpo de la víctima. En tanto, los hermanos del niño fallecido fueron puestos bajo el resguardo de los organismos oficiales de protección de la niñez y entregados al cuidado provisorio de otros familiares directos para garantizar su seguridad.
