Un trágico accidente aéreo conmocionó este miércoles al departamento de Norte de Santander, en el noreste de Colombia, tras confirmarse que un avión de la compañía Satena se estrelló mientras cumplía la ruta entre Cúcuta y Ocaña. La aeronave, un Beechcraft de fabricación estadounidense con matrícula HK4709 y operado por la empresa Searca, había despegado del aeropuerto Camilo Daza a las 11:42 de la mañana con trece pasajeros y dos tripulantes a bordo. Sin embargo, el vuelo NSE8849 nunca llegó a su destino previsto, el aeropuerto Aguas Claras, perdiendo contacto con el control de tráfico aéreo a las 11:54, solo doce minutos después de su partida.
La ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, confirmó inicialmente la pérdida de comunicación a través de sus canales oficiales, informando que la Dirección de Investigación de Accidentes de la Aeronáutica Civil había activado de inmediato los protocolos de búsqueda y rescate. Según los datos proporcionados por la plataforma de seguimiento Flightradar, el último rastro del avión se registró cuando sobrevolaba una zona montañosa de difícil acceso entre las localidades de Ábrego y La Playa, un punto crítico en un trayecto que habitualmente demanda apenas 25 minutos de vuelo.
Con el correr de las horas, las autoridades ratificaron el peor de los escenarios al localizar los restos de la unidad y constatar que no hubo sobrevivientes entre las quince personas que se encontraban a bordo. Ante esta situación, el Gobierno Nacional y los organismos aeronáuticos iniciaron las tareas de recolección de información para determinar las causas exactas del siniestro en esta región del país, mientras la aerolínea y el Ministerio de Transporte coordinan el acompañamiento a los familiares de las víctimas en este doloroso momento.
