En una conferencia de prensa, Mohammad Hashim Said Wror, jefe de un servicio gubernamental encargado de anuncios y órdenes a la población, informó sobre la nueva medida impuesta por la administración Talibán en Afganistán. Según las autoridades, la corbata es vista como una representación de la cruz cristiana, y por lo tanto, se la considera inaceptable bajo la ley islámica o sharia. Quienes desobedezcan esta prohibición enfrentarán la amenaza de ser asesinados por ser considerados enemigos del Islam.
Desde la vuelta de los talibanes al poder en agosto de 2021, las mujeres han sido las más afectadas por las nuevas restricciones impuestas por el régimen islamita. Se les ha prohibido terminar la secundaria y asistir a universidades, y los salones de belleza femeninos han sido cerrados. Asimismo, se les ha negado el acceso a lugares públicos como baños, gimnasios y parques, y se les ha restringido el derecho al trabajo.
El panorama para los hombres había sido más flexible hasta ahora, pero con esta reciente prohibición de corbatas, las restricciones se extienden también a la vestimenta masculina.
La decisión del Talibán de imponer tales restricciones ha generado gran polémica y preocupación tanto a nivel nacional como internacional. La comunidad global está observando de cerca la situación de los derechos humanos en Afganistán y las implicaciones de estas medidas para la libertad y la igualdad en el país.
La situación en Afganistán sigue siendo compleja y volátil, y las autoridades internacionales continúan evaluando cómo responder a estos cambios políticos y sociales. La comunidad internacional sigue comprometida en encontrar soluciones y apoyar a quienes se ven afectados por estas medidas restrictivas.
