El Programa de Respaldo a Estudiantes de Argentina, Progresar, implementado en 2014 con el objetivo de acompañar a jóvenes en situación de vulnerabilidad socioeconómica, ha experimentado significativas modificaciones y recortes presupuestarios que han impactado drásticamente el número de beneficiarios y el monto real de las becas, según un informe del CEPA.
Originalmente, Progresar ofrecía una prestación mensual a estudiantes de 18 a 24 años, con el 80% abonado mensualmente y el 20% restante liquidado al finalizar el año lectivo. Con el tiempo, el programa se ha adaptado y actualmente cuenta con tres líneas de becas: Progresar Obligatorio (secundario), Progresar Superior (terciario y universitario) y Progresar Trabajo (formación profesional). La franja etaria se amplió de 16 a 35 años, con excepciones para carreras como enfermería donde no hay límite de edad. Actualmente, el monto mensual de la beca es de $35.000, pagado en su totalidad o con retenciones del 20%, según la línea.
La cantidad de jóvenes dentro del programa Progresar mostró un crecimiento sostenido desde su creación en 2014 hasta 2016, alcanzando un máximo de 809.752 beneficiarios. Sin embargo, a partir de ese momento, los límites presupuestarios generaron una disminución, llegando a 535.927 en el cuarto trimestre de 2020 durante la pandemia, lo que representó una caída del 33,8%.
En 2021, el programa se recuperó con una ampliación de su alcance, duplicando el número de inscriptos a 1.070.883. En 2022 y 2023, Progresar alcanzó sus máximos históricos con 1.697.663 y 1.870.986 inscriptos, respectivamente. No obstante, la política de ajuste implementada por el actual gobierno ha revertido esta tendencia. Para el cuarto trimestre de 2024, el número de beneficiarios se redujo en 511.712, alcanzando 1.359.274, lo que significa un 27,3% menos de jóvenes con acceso a la beca.
La inflación ha erosionado significativamente el poder adquisitivo de la beca Progresar desde su implementación. Aunque hubo actualizaciones, el monto nunca recuperó su capacidad adquisitiva original de 2015.
Entre 2015 y 2019, el poder adquisitivo cayó drásticamente. Si en 2015 la beca para universitarios equivalía a un índice de 100, en 2019 descendió a 49,8, perdiendo la mitad de su valor real. La tendencia negativa continuó en 2020.
A partir de 2021, con nuevas modificaciones que ampliaron los niveles educativos, igualaron los montos y restablecieron los 12 pagos anuales, el poder adquisitivo se recuperó parcialmente, llegando a un promedio de 59,1 en 2023. Sin embargo, esta recuperación fue revertida en 2024 debido a la devaluación y la aceleración inflacionaria. El promedio de poder adquisitivo en 2024 fue de 30,7, una reducción de casi el 50% respecto al año anterior. El monto nominal de la beca, de $35.000, apenas representa un 75% de aumento desde agosto de 2023, mientras que la inflación acumulada en el mismo período fue del 236%.
La disminución tanto del número de beneficiarios como del monto real de la beca se atribuye directamente a la reducción del presupuesto destinado a Progresar. En pesos de 2025, el presupuesto alcanzó su máximo en 2023 con $1.370.088 millones. Para 2024, el ajuste implicó una caída del 65% en términos reales respecto a 2023, y la proyección para 2025 es de una reducción adicional del 18%. Esto sugiere que el monto no logrará recuperar poder adquisitivo y que podrían presentarse nuevos recortes en la cantidad de beneficiarios.
Según el informe, para recuperar el poder adquisitivo de abril de 2022, la beca debería ser de $76.713; para los niveles de abril de 2023, $73.359; y para equiparar el valor real de abril de 2015, los estudiantes deberían recibir $127.186 mensuales. Sin embargo, el valor percibido en abril de 2025 es de solo $35.000.
La convocatoria 2025 para Progresar Trabajo se encuentra abierta desde el 21 de abril hasta el 30 de noviembre. Los interesados pueden gestionar el beneficio directamente desde sus teléfonos celulares. Para más información, se puede acceder al sitio oficial del programa.
