El valor de los combustibles líquidos no deja de sorprender a los automovilistas debido a la velocidad y frecuencia de sus ajustes. Este fenómeno se debe a la implementación del esquema de “micropricing” por parte de las petroleras, un sistema que redefine la forma en que se fijan los precios en los surtidores.
Un Sistema de Ajuste en Tiempo Real
El “micropricing” implica que los valores pueden variar constantemente, a menudo con diferencias en estaciones de la misma marca separadas por escasas cuadras. Este esquema fue introducido por YPF en medio de cambios en la comercialización de hidrocarburos.
Según la firma estatal, el modelo pone “la oferta por encima de la demanda” mediante un “control de datos en tiempo real”. Esto permite a las expendedoras modificar los precios de sus productos según la demanda instantánea y la rentabilidad. Horacio Marín, presidente de YPF, señaló que la herramienta permite identificar las estaciones donde se registran pérdidas y proyectar eficiencias en el sector del downstream.
Desacople con Variables Tradicionales
Una de las características más notables del nuevo esquema es el desacople de los valores internos respecto a los indicadores tradicionales. Ni la cotización del petróleo crudo internacional ni la variación del dólar se reflejan directamente en los precios de pizarra, incluso cuando se registran mermas en la divisa estadounidense.
El resultado operativo de este esquema se traduce en aumentos constantes, con subas que oscilan entre el 0,5 y el 1,5% en diferentes regiones del país en un lapso de pocos días.
Impacto Directo en Indicadores
La constante actualización de precios tiene repercusiones en indicadores oficiales, como es el caso de la Unidad Fija (UF) utilizada por la Policía Caminera para calcular multas, la cual toma como referencia el valor del combustible líquido más económico.
Tras las variaciones de precios, la UF experimentó una suba del 8% a principios de septiembre. No obstante, el valor resultante de $1.411 ya proyecta una demanda de actualización futura, dado que en mercados como el de Córdoba, el litro de nafta Súper se vende a un precio que, en la mayoría de los casos, supera los $1.500.
