Decenas de devotos católicos se reunieron este martes en la Estancia de Belén, a 8 km al oeste de Sinsacate, para celebrar el 154° aniversario del Milagro de la Virgen de la Merced.
La tradicional procesión y misa, oficiada por el Padre Mario Sánchez, Párroco de la zona, se llevó a cabo en la capilla levantada en honor a la Virgen.
La historia del milagro data de 1870, cuando una intensa sequía azotaba la región. Una promesa y la llegada de una imagen de la Virgen desde Córdoba desencadenaron una torrencial tormenta que puso fin a la sequía.
Este año, los fieles agregaron un pedido especial: que la lluvia vuelva a salvar el ecosistema y que se aplaquen los incendios que afectan la zona.
La familia Ordoñez, propietaria del campo, abrió nuevamente las puertas de su propiedad para recibir a los peregrinos.
La celebración es un testimonio de fe y esperanza en tiempos de adversidad.
