El Sistema Interinstitucional de Control de Cárceles ha denunciado la alarmante situación de hacinamiento en las comisarías y alcaidías de la Ciudad de Buenos Aires y la superpoblación en gran parte de los centros de detención. Este organismo multidisciplinario integrado por jueces federales y nacionales, la Procuración Penitenciaria de la Nación, la Procuración contra la Violencia Institucional (Procuvin) y la Defensoría General de la Nación ha presentado un informe que destaca las condiciones inadecuadas de detención y la falta de agua, ventilación, recreación y sistema médico, así como la vulneración de los derechos de las personas allí alojadas, especialmente preocupante en el caso de las mujeres.
El informe también señala que a nivel federal hay 11.361 personas detenidas en el conjunto de las cárceles federales, para una capacidad disponible de 10.932 plazas, lo que ha llevado a sobrepasar el cupo fijado en diez cárceles federales. Además, en la cárcel de Devoto de la Ciudad de Buenos Aires, cuyo cupo es de 1.186 plazas, estaban alojadas allí 1.464 personas al 31 de marzo pasado.
Ante esta situación, el Sistema Interinstitucional de Control de Cárceles ha recomendado a jueces, fiscales y defensores oficiales prestar especial atención al uso abusivo de la prisión preventiva, al alarmante incremento de las personas encarceladas con penas de hasta tres años y a eventuales retrasos en el régimen de progresividad de la ejecución penal para los condenados. Asimismo, propone finalizar a la mayor brevedad posible el nuevo Complejo Penitenciario Federal Ricardo Gutiérrez, en Marcos Paz, y el Complejo Penitenciario Federal Agote, en Mercedes, ambos en la provincia de Buenos Aires, así como establecer un sistema en la Ciudad de Buenos Aires para el alojamiento transitorio de detenidos, una ley de cupo y una flexibilización en los regímenes de morigeración del cumplimiento de la pena para delitos de poca lesividad.
