Durante este domingo una familia de San José de la Dormida vivió una confusa y lamentable situación con el fallecimiento de una tía.
Se trata de una reconocida vecina de la comunidad, Graciela Pérez, de 81 años de edad, la cual fue llevada en grave estado hasta el Hospital Regional. Allí, según denuncia a los medios una sobrina, Laura Peralta, una Doctora aparentemente la observa en el interior del automóvil en que la trasladaban y les informa que la señora estaba fallecida.
En ese momento, supuestamente la profesional de la salud se ofusca por que la hayan convocado para revisar a una persona ya sin vida, preguntando si “la estaban jodiendo” y les dice que se la lleven del lugar.
Si bien se sabe que un centro de salud no puede recibir a una persona sin vida, hay un protocolo que se debe activar dando aviso a la policía. Todo hace parecer que el mismo no fue activado.
Es así que el propio hermano de la mujer se retira, llevándola muerta en el asiento del acompañante sin saber que hacer.
Finalmente, el Médico de Cabecera de la paciente, el propio Intendente de la localidad, Doctor Alejandro Allende, expide el certificado de defunción por muerte natural y se inician los trámites con el servicio de sepelio.
Todo esto ocurrió en el lapso de dos horas, mientras increíblemente Graciela permanecía en el interior del auto al frente de su casa.
Tras el procedimiento de rigor llegó el servicio fúnebre de la Cooperativa Eléctrica, el cual se vio obligado a descender el cuerpo de la señora y colocarla en el féretro en medio de la calle.

Laura asegura que nada de esto hubiera pasado si la Doctora recibía a su tía y la colocaban en la morgue del Hospital.
Las impactantes imágenes que ustedes van a observar fueron grabadas por los propios familiares ante la impotencia e indignación por todo lo que estaba sucediendo. Ellos mismos decidieron hacerlas públicas para que se pueda dimensionar la gravedad del hecho.
