El mundo del espectáculo se encuentra conmocionado tras confirmarse el fallecimiento de Catherine O’Hara, la icónica actriz que marcó a fuego la comedia y el cine familiar durante décadas. La veterana estrella de cine y televisión murió este viernes 30 de enero a los 71 años, según informaron fuentes cercanas a la familia a través de reportes de TMZ y una confirmación oficial de su mánager a la revista PEOPLE. Aunque la noticia ha causado un profundo impacto mediático, hasta el momento no se han precisado las causas exactas del deceso de la artista canadiense.
Nacida el 4 de marzo de 1954 en Toronto, O’Hara creció en una familia trabajadora siendo la sexta de siete hermanos, y su camino hacia el estrellato comenzó desde muy joven con una clara inclinación por las artes interpretativas. Tras sus inicios en el teatro comunitario y un empleo como mesera en el prestigioso Second City Theatre, su talento natural para la comedia la llevó a unirse a la compañía en 1974. Fue allí, y posteriormente en el exitoso programa de sketches Second City Television (SCTV), donde consolidó su reputación como una guionista y comediante brillante, obteniendo incluso un Premio Emmy en 1982 por su labor creativa detrás de escena.
Su transición a Hollywood en la década de los 80 fue meteórica y dejó personajes que hoy son parte fundamental del imaginario colectivo. Su interpretación de la excéntrica Delia Deetz en Beetlejuice de 1988 no solo le permitió mostrar su maestría en la comedia física, sino que también marcó su vida personal al conocer durante el rodaje a su esposo, Bo Welch. Recientemente, los fanáticos habían celebrado su regreso a este universo en la secuela estrenada en 2024. Sin embargo, para muchos su rol más entrañable siempre será el de Kate McCallister en Mi pobre angelito, donde su desesperado grito llamando a Kevin se convirtió en un símbolo imperecedero de las fiestas navideñas.
