El chofer de 54 años que había sido hallado inconsciente días atrás en una estación de servicio de la localidad de Quilino falleció en las últimas horas en el Hospital Misericordia de la ciudad de Córdoba. Las autoridades médicas confirmaron que el paciente presentaba muerte cerebral derivada de un accidente cerebrovascular (ACV) hemorrágico de carácter irreversible, cuadro clínico por el cual fue desconectado luego de permanecer en estado crítico desde su internación. Con la confirmación del deceso, el cuerpo fue derivado a la morgue judicial de la capital provincial, donde se llevará a cabo la autopsia correspondiente para establecer fehacientemente el origen de las lesiones y determinar si el cuadro fue producto de una descompensación clínica o de una agresión física externa.
El caso, que se encuentra bajo la órbita de la Fiscalía de Instrucción de Deán Funes a cargo de Analía Cepede, mantiene imputada y detenida a una pareja interceptada en la ciudad de Jesús María, acusada en primera instancia de entorpecimiento de la investigación mediante el ocultamiento de información relevante para esclarecer los hechos. Las pesquisas analizan de forma paralela los testimonios de los involucrados, los registros fílmicos obtenidos del predio de la estación de servicio y los dispositivos telefónicos secuestrados durante los procedimientos, evaluando diversas hipótesis que abarcan desde una agresión enmarcada en un conflicto personal hasta un intento de robo.
En el plano procesal, el desenlace derivó además en marcadas discrepancias de criterio entre la instrucción judicial y el entorno de la víctima. Mientras los allegados del transportista sostuvieron la versión de un ataque con hundimiento de cráneo provocado de forma intencional por terceros, el Ministerio Público Fiscal aclaró que los informes médicos iniciales únicamente constataron un traumatismo encéfalo craneano, cuyo mecanismo de producción —ya sea por un impacto recibido o por una caída accidental producto del mismo evento vascular— solo podrá ser dilucidado a través de los peritajes forenses. Asimismo, surgieron fricciones respecto a los tiempos organizativos del trámite de entrega del cuerpo y la realización de los estudios necrológicos, los cuales se rigen bajo los plazos técnicos de la sede judicial de Córdoba Capital y resultan determinantes para resolver la situación procesal de las personas privadas de su libertad.
