La comunidad de Jesús María se encuentra de luto ante la partida de uno de sus vecinos más célebres y polifacéticos, Don Emir Castagna, quien falleció a los 92 años de edad. Reconocido históricamente por ser el primer radioaficionado de la ciudad, Castagna trascendió las fronteras locales gracias a su profunda dedicación a la ufología, convirtiéndose en el referente máximo de la región en la investigación de objetos voladores no identificados. Su vida fue un puente entre la tecnología de las comunicaciones terrestres y el misterio del cosmos, dedicando gran parte de su tiempo a documentar de manera fotográfica y testimonial la presencia de naves en el circuito serrano.
A lo largo de sus décadas de observación, Emir sostuvo con convicción que el corredor norte, especialmente en la zona de La Granja y la Ruta E-66, era un área custodiada por naves que operaban en dimensiones invisibles al ojo humano pero perceptibles a través de ruidos metálicos y tecnología infrarroja. Lejos de sorprenderse por las recientes revelaciones internacionales sobre vida extraterrestre, solía afirmar que la verdad había sido ocultada durante mucho tiempo por las grandes potencias, mientras él, guiado por una intuición personal, recolectaba pruebas a pocos kilómetros de Barranca Yaco.
Sus restos serán inhumados hoy a las 17:00 horas en el Cementerio Municipal, cerrando así el capítulo terrenal de un hombre que siempre tuvo la mirada puesta en el cielo y en los “mundos invisibles” que, según aseguraba, conviven con nosotros.
