El Ministerio de Salud ha decidido incorporar las lesiones por mordedura de perros en el Boletín Epidemiológico Nacional con el objetivo de contar con un registro actualizado de estas lesiones. Esta medida forma parte de las herramientas de vigilancia, prevención y respuesta implementadas por el ministerio.
Según el último boletín epidemiológico correspondiente a la semana 19, la inclusión de las lesiones por mordedura de perros comenzará a aplicarse a partir de la semana 20 del año 2023, dentro del Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS). Este subgrupo de lesiones no intencionales se considera relevante para la salud pública debido a las múltiples consecuencias que puede conllevar, tanto en términos de enfermedades zoonóticas, como la rabia, como por las lesiones de diversa gravedad que pueden incluir daños psicológicos, impacto social y costos económicos.
Datos internacionales mencionados en el boletín indican que en Estados Unidos alrededor de 4,5 millones de personas sufren mordeduras de perros cada año, de las cuales cerca de 885.000 requieren atención médica y entre el 3% y el 18% desarrollan infecciones. Además, se estima que se producen entre 10 y 20 fallecimientos relacionados con estas lesiones. Otros países de altos ingresos como Australia, Canadá y Francia presentan tasas de incidencia y letalidad comparables, mientras que en España los niños menores de 14 años presentan un riesgo cuatro veces mayor que otros grupos de edad.
En Argentina, la información disponible es limitada. Según datos del Sistema de Vigilancia de Lesiones, entre 2004 y 2014 se atendieron 6.245 personas por mordedura de perro. El grupo etario más afectado corresponde a niños entre 5 y 9 años, y las lesiones van desde simples excoriaciones hasta politraumatismos graves.
La vigilancia de estas lesiones tiene como objetivos estimar su magnitud, identificar a las poblaciones afectadas, caracterizar epidemiológicamente los casos graves y las muertes asociadas, así como también comprender las circunstancias del ataque y las características del perro agresor. Esta información será utilizada para llevar a cabo acciones de seguimiento y adoptar medidas preventivas.
Especialistas consultados han destacado la importancia de considerar este tema como un problema de salud pública debido a su frecuencia. Recomiendan lavar las heridas con agua y jabón inmediatamente después de la mordedura y buscar atención médica. En casos de mordeduras en brazos o piernas, se aconseja elevar y inmovilizar el miembro afectado. También es fundamental verificar el estado de vacunación antitetánica y, en casos de perros desconocidos o sin registros de vacunación antirrábica, se debe iniciar un plan de vacunación antirrábica.
En conclusión, la inclusión de las lesiones por mordedura de perros en el Boletín Epidemiológico Nacional permitirá tener un registro más completo de estos eventos, lo que contribuirá a la vigilancia, prevención y respuesta en salud pública. Expertos enfatizan la importancia de tomar medidas adecuadas ante una herida de este tipo y la necesidad de mantener la vacunación de los perros actualizada para prevenir enfermedades como la rabia.
