Las fuerzas de seguridad de Córdoba concretaron una serie de procedimientos simultáneos que resultaron en la desarticulación de diversas células delictivas que operaban tanto en las calles de la capital como desde el interior del sistema penitenciario. Durante la jornada, la Policía llevó a cabo más de 55 allanamientos coordinados que arrojaron un saldo provisional de 17 personas detenidas. Los sospechosos están vinculados a causas de diversa gravedad, incluyendo robos calificados, hechos de violencia urbana y sofisticadas maniobras de estafa.
Una parte central del despliegue tuvo lugar en el Complejo Carcelario de Bouwer, donde se realizaron requisas masivas a raíz de múltiples denuncias por fraudes electrónicos y telefónicos. Según detallaron las autoridades de investigación, la red delictiva operaba mediante la exigencia y el uso de cuentas bancarias de terceros para movilizar dinero obtenido de manera ilícita, el cual era posteriormente retirado por allegados de los internos. En paralelo, en los barrios de la ciudad de Córdoba se detuvo a individuos acusados de perpetrar ataques violentos y robos contra conductores de aplicaciones de viajes, una modalidad que ha generado preocupación en el sector en los últimos meses.
El operativo contó con la presencia directa de la plana mayor de seguridad y de la fuerza policial, encabezada por el ministro de Seguridad Juan Pablo Quinteros y el jefe de Policía Marcelo Marín. También participaron el subjefe Alberto Bietti y los directores generales de Investigaciones Criminales y Seguridad Capital, Carlos Palaver y Juan Pablo Esquibel, respectivamente. Además de las aprehensiones, los uniformados lograron el secuestro de una gran cantidad de elementos probatorios, entre ellos dispositivos de comunicación y dinero en efectivo, que serán fundamentales para el avance de las distintas causas judiciales en trámite.
