En contra de los consejos del refrán popular, “Martes 13, no te cases ni te embarques, (ni de tu casa te apartes)”, esta fecha continúa despertando temor y superstición en muchas personas. Aunque muchos intenten negarlo, la realidad es que todos somos un poco supersticiosos en ciertos aspectos de nuestras vidas.
Existen diversas prácticas supersticiosas arraigadas en nuestra cultura, como evitar cruzar por debajo de las escaleras o tener cuidado de no abrir los paraguas bajo techo. Sin embargo, el Martes 13 ocupa indudablemente el primer puesto en el podio de las supersticiones. Si dependiera de nosotros, seguramente eliminaríamos ese día del calendario por completo.
Pero, ¿cuál es el origen de esta arraigada superstición? Según Carmen Torrente, autora del libro “La superstición dice…”, se pueden encontrar distintas explicaciones históricas y mitológicas. Por un lado, los griegos consideraban el número 13 como sagrado, ya que Zeus, el rey del Olimpo, estaba acompañado por doce dioses. Sin embargo, en la mitología nórdica pre-cristiana, el número 13 adquirió connotaciones negativas. En una historia, trece comensales se reunieron en un banquete en el Walhalla, pero la presencia no invitada de Loki, el espíritu de la pelea y del mal, desencadenó la muerte de Balder, el dios favorito. Desde entonces, se ha asociado la presencia de trece personas en una mesa con la mala suerte.
Otra explicación relaciona la superstición con la carta del Tarot que lleva el número 13, que es la carta de la muerte. Según la astróloga Patricia Kesselman, este número simboliza el final de un ciclo y el comienzo de uno nuevo, pasando por una fase de disolución y dolor. Además, el número 13 se asocia con la estabilidad material y la falta de aspiraciones espirituales, en contraste con el número 7, que representa la proyección espiritual del ser humano.
En cuanto al día martes, se considera que está regido por el planeta Marte, el dios de la guerra y la destrucción. Según la astróloga, Marte es asociado con la violencia, las peleas y las desgracias. Los martes se consideran días “agresivos” y propicios para la magia debido a la creencia de que los espíritus están más cercanos en estos días.
La mala reputación del martes también se remonta a la caída de Constantinopla el 29 de mayo de 1453, un día martes. Este evento generó una gran crisis para la comunidad cristiana, que propagó opiniones negativas sobre este día en todo el mundo. Algunos incluso creen que la destrucción de la torre de Babel también ocurrió un martes 13, lo que refuerza aún más la asociación del día con la desgracia y la destrucción.
Es importante tener en cuenta que estas connotaciones negativas del martes 13 carecen de fundamentos científicos. A pesar de ello, la superstición persiste en nuestra sociedad y muchos prefieren tomar precauciones en este día. Ya sea por tradición, creencia personal o simple diversión, el Martes 13 sigue siendo un fenómeno supersticioso que nos recuerda que todos llevamos una pizca de “misticismo” en nuestro interior.
