En una actuación dominante, el Manchester City se proclamó campeón del mundo al vencer contundentemente al Fluminense con un marcador de 4-0 en la final del Mundial de Clubes disputada en el estadio King Abdullah Sports City de Jeddah, Arabia Saudita.
Desde el primer minuto, el delantero argentino Julián Álvarez demostró su calidad al abrir el marcador con un gol espectacular. Después de un sorprendente remate de zurda de Nathan Aké que golpeó el poste, Álvarez estuvo atento para rematar de pecho el rebote y enviar la pelota al fondo de la red, adelantando a su equipo.
El Fluminense se vio aún más presionado cuando, poco después, Phil Foden recibió un pase dentro del área e intentó buscar a un compañero, pero el balón se desvió en Nino, quien terminó anotando en propia puerta. Con una ventaja de 2-0, el City continuó siendo el dominador del juego.
El talentoso delantero argentino no se detuvo y, cerca del final del partido, anotó su segundo gol con un potente disparo de derecha, asegurando así su doblete y sellando la victoria por 4-0 para el Manchester City. Los otros tantos del equipo inglés fueron obra de Nino, en propia puerta, y Phil Foden.
Con esta actuación destacada, Álvarez ha logrado anotar en todas las competiciones que ha disputado, incluyendo Copa del Mundo, Champions League, Libertadores y Premier League. Además, se destacó al marcar el gol más rápido de la historia del Mundial de Clubes hasta el momento.
El Manchester City, dirigido por Pep Guardiola, consolidó su posición como uno de los mejores equipos del mundo al conquistar el título del Mundial de Clubes con una actuación magistral en la final contra el Fluminense.

