La música argentina se viste de luto tras confirmarse el fallecimiento de Daniel Oscar Buira, reconocido baterista y fundador de Los Piojos, quien murió esta madrugada a los 55 años. El trágico episodio ocurrió en las instalaciones de la escuela de percusión “La Chilinga”, en el partido bonaerense de Morón, tras sufrir una descompensación respiratoria.
Según informaron fuentes policiales, un llamado al 911 alertó sobre la situación en el establecimiento. Al llegar los efectivos, testigos relataron que Buira se encontraba en un patio interno cuando pidió auxilio manifestando que no podía respirar. A pesar de los intentos por asistirlo, el músico perdió el conocimiento y dejó de presentar signos vitales. Personal del SAME que acudió al lugar constató el deceso de manera inmediata.
Si bien sus familiares mencionaron que el artista padecía de asma, la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N.º 8 ha dispuesto las medidas de rigor correspondientes. Debido a la falta de cámaras de seguridad en el interior del predio, se procederá al análisis de las grabaciones externas para esclarecer las circunstancias finales del hecho.
Buira fue una pieza fundamental en la construcción del sonido de Los Piojos desde sus inicios a finales de los 80. Su impronta rítmica quedó inmortalizada en discos que definieron una era del rock nacional, tales como “Chactuchac”, “Ay ay ay”, “Tercer arco”, “Azul” y “Verde paisaje del infierno”. Su estilo único, que fusionaba la potencia del rock con la riqueza de la percusión rioplatense y latinoamericana, fue clave en la etapa de mayor masividad de la banda, incluyendo los históricos conciertos en el Estadio de River Plate.
Tras su paso por el grupo, Daniel volcó su pasión hacia la docencia y la exploración de ritmos colectivos. Como director y referente de “La Chilinga”, dedicó sus últimos años a la formación de nuevas generaciones de percusionistas, dejando un legado imborrable basado en la música comunitaria y el compromiso cultural. La escena artística despide hoy a un maestro del ritmo y a un pilar del sentimiento piojoso.
