El cielo de Córdoba ya es testigo de uno de los eventos astronómicos más esperados del mes: la lluvia de meteoros α-Monocéridas. Este fenómeno, que embellecerá la noche cordobesa, ya es visible y se extenderá hasta el 25 de noviembre.
Las α-Monocéridas son causadas por pequeñas partículas desprendidas del cometa C/1917 F1 (Mellish), las cuales ingresan a gran velocidad en la atmósfera terrestre, generando los característicos destellos fugaces que se conocen popularmente como “estrellas fugaces”.
El evento puede disfrutarse desde la Ciudad de Córdoba a partir de las 23:02 horas, momento en que el punto radiante —la constelación de Canis Minor— aparece sobre el horizonte este. La actividad se mantiene hasta cerca de las 5:37 de la mañana, cuando el radiante alcanza su mayor altura, a unos 57° sobre el horizonte norte.
Sin embargo, el pico máximo de actividad llegará durante la madrugada del viernes 21 de noviembre, prometiendo ser la noche más brillante. Durante esta ventana, la lluvia es conocida por su naturaleza impredecible, con picos breves pero muy intensos. En condiciones óptimas, el cielo podría mostrar un rango muy amplio de actividad, desde 5 hasta 400 meteoros por hora.
Quienes deseen presenciar el fenómeno tendrán condiciones inmejorables. La Luna en fase casi nueva reducirá al mínimo la interferencia lumínica natural, lo que favorecerá una observación clara y permitirá ver con mayor nitidez los trazos brillantes de los meteoros.
Para disfrutar del espectáculo no se necesita telescopio ni binoculares; solo es necesario buscar un lugar con vista amplia, libre de la contaminación lumínica de la ciudad si es posible, mirar hacia el este y el norte, y ser paciente. El amanecer del viernes 21 se perfila como una cita obligada para los aficionados a la astronomía en Córdoba.
