El humorista Cacho Garay fue liberado tras permanecer dos años en prisión preventiva en el marco de las denuncias por abuso sexual y violencia de género presentadas por su exesposa, Verónica Macías.
La jueza Natacha Cabeza dispuso el cese de la prisión preventiva y ordenó el traslado de Garay a su domicilio, considerando su estado de salud y el riesgo procesal. El cómico había sido acusado de amenazas agravadas, tenencia ilegal de arma de fuego de uso civil, abuso sexual con acceso carnal, privación de la libertad agravada y desobediencia a una orden judicial.
A pesar de la liberación, la Justicia impuso varias condiciones que Garay deberá cumplir para evitar su reingreso a prisión. Estas incluyen la prohibición de residir a menos de un kilómetro de Macías, la entrega de su pasaporte, el pago de una caución de dos millones de pesos y la obligación de presentarse semanalmente en la Unidad Fiscal interviniente.
Cabe recordar que la detención de Garay se inició en abril de 2023 con prisión domiciliaria. En julio del mismo año, fue trasladado a una cárcel debido a una llamada telefónica a su ex pareja, interpretada como un acto de amedrentamiento.
Posteriormente, en junio de 2024, se le había concedido nuevamente la prisión domiciliaria tras el pago de una fianza de cinco millones de pesos, atendiendo a su deteriorado estado de salud. Los registros médicos presentados por su defensa detallaban que padecía cáncer de próstata, problemas cardiológicos, neurológicos, traumatológicos y visuales, con una pérdida del 80% de la visión.
