Este fin de semana, se produjo el robo de un automóvil durante la madrugada del domingo en Jesús María. Se trata de un Fiat 147 Spazio, propiedad de Virginia Ledesma, la actual reina de la vendimia de Colonia Caroya.
La joven contó que dejó su auto estacionado en la calle Cleto Peña, frente a un reconocido bar de la ciudad, una zona bastante iluminada y con cámaras de seguridad.
“Ocurrió el sábado en la madrugada, frente a Sangría Nevada. El auto estaba estacionado del lado del anfiteatro, un poco antes de las boleterías, en un espacio bien iluminado. Justamente al lado del auto estaba el poste con el domo de cámaras del anfiteatro, y es un espacio que siempre está lleno de autos estacionados. Uno no va a imaginar que te van a poder sacar el auto de ahí. Uno piensa, lógicamente, que siendo un lugar tan transitado y tan iluminado, es un lugar seguro. Pero bueno, el auto es un Fiat 147, y fue sustraído entre las cuatro y media y cinco de la mañana. Hay un testigo que indica que lo sustrajo un hombre que en ese momento tenía puesto un pantalón negro y era de tez morena”, indicó Virginia.
Y la damnificada no sólo tuvo que pasar por la angustia del robo, sino también, por un intento de extorsión, ya que la llamaron para pedirle dinero para devolverle el vehículo.

“Me di cuenta del robo a eso de las 5:20 de la mañana. Inmediatamente, corrí hasta la esquina de Jagger, donde siempre está la GUM y la seguridad de Jagger, para hablar con ellos y pedir ayuda. Después de dar aviso del robo, me dirigí a la comisaría de Jesús María, donde tomaron mi declaración y me dieron indicaciones.
Llamé a un amigo que trabaja en Sangría Nevada y le pregunté si había visto algo. Resulta que él fue el testigo que vio a este hombre llevarse el auto, pero no se dio cuenta de que era mío. Me dijo que el hombre se subió al auto como si fuera suyo, lo que me hizo sentir aún más impotencia. Me comentaron que a los Fiat 147 suelen abrirlos con cierta facilidad, junto con otros vehículos de cierta antigüedad.
Mi auto era un Fiat 147 blanco, en muy buen estado. Aunque era un auto viejo, mi papá lo compró con solo 90,000 kilómetros de fábrica. Tenía el tapizado original, la pintura original, y estaba impecable. Lamentablemente, no tenía cortacorrientes ni otro sistema de seguridad. Aunque estaba cerrado con llave, me dijeron que estos autos se abren fácilmente y se los llevan.
Después de hacer la denuncia y dar aviso, publiqué el robo en grupos de Facebook y en mis redes sociales, incluyendo fotos del vehículo y mi número de teléfono. A raíz de esto, empezaron a llamarme. La primera llamada fue de un señor que me decía que tenía mi auto en un desguace y que se lo habían llevado por muy poco dinero. Me pidió 80,000 pesos para devolvérmelo. Mientras hablaba con él, mi teléfono estaba por apagarse, así que pasé el número de mi mamá para continuar la llamada desde otro teléfono.
Mientras hablaba con ese sujeto, recibí otra llamada con el mismo argumento. Ya nos parecía sospechoso. En ese momento, yo estaba en mi casa, en Colonia Garocha. Como vivo cerca de la comisaría, corrí hasta allí, donde me explicaron que cortara la llamada porque era una estafa.
Durante la mañana, recibí otras dos llamadas con el mismo engaño. Incluso, cuando Radio Comunicar compartió el robo del vehículo, alguien comentó en Facebook: “Yo tengo información”. Mi hermano se comunicó con esa persona, pero resultó ser otro estafador.
Comento esto porque, si alguna persona llega a estar en una situación similar a la que acabo de pasar, debe saber que estas cosas ocurren y que hay gente muy malintencionada que busca sacar ventaja. Me pidieron desde 80,000 hasta 250,000 pesos, diciendo que sabían dónde estaba mi auto o que lo tenían. Esas fueron todas estafas; pedían transferencia de dinero y no enviaban ni una foto del vehículo”, concluyó Virginia, en diálogo con nuestro medio.
