La pareja, blanco de un masivo operativo en la habitación 18 de un hotel alojamiento, rompió el silencio y relató los tensos momentos vividos. Aseguran que la policía actuó con violencia y adelantaron que irán a la Justicia contra los efectivos y el hotel.
Finalmente, la pareja que hace más de una semana fue protagonista de un insólito y masivo operativo policial en un hotel alojamiento de la ciudad de Córdoba rompió el silencio. Acusados erróneamente de ser los autores de un robo con toma de rehenes —acusación que no pudo probarse—, el hombre y la mujer detallaron los momentos de tensión y violencia que sufrieron en el interior de la habitación 18 del Motel Ruta, en barrio Los Boulevares.
Ambos adelantaron que, a través de sus representantes legales, iniciarán acciones judiciales por “apremios ilegales” contra el personal policial interviniente, el hotel alojamiento y el Gobierno de Córdoba.
La cadena de errores comenzó cuando el encargado del alojamiento se enteró de un robo ocurrido en la casa de un conocido en Villa Belgrano. Creyendo que el hombre y la mujer hospedados en la habitación 18 eran los delincuentes, inició una “investigación interna”.
El encargado se habría acercado a la puerta de la habitación y malinterpretó una frase dicha por el huésped —supuestamente, “Voy a sacar el arma”—, lo que lo llevó a alertar al 911 sobre una situación de atrincheramiento. Esto desencadenó un operativo con gran cantidad de efectivos, incluyendo el Eter y la presencia del Ministro de Seguridad provincial, Juan Pablo Quinteros.
Al ingresar, los uniformados no encontraron ninguna arma en poder de la pareja. Según una alta fuente policial, “El encargado del hotel se hizo la película”.
En una entrevista exclusiva, la pareja relató su versión de los hechos.
El hombre, que prefirió mantener su identidad en reserva, contó que tras pedir un café, notó una actitud extraña del mozo. Minutos después, comenzó el despliegue:
“Me golpeaban la puerta, me dicen mi nombre, que salga afuera con la manos arriba y sin campera. No alcancé a salir que me pegan en la cabeza, en la espalda, me tiran al piso, me ponen precinto”, denunció. Agregó que la policía les preguntaba repetidamente: “¿Dónde está el arma?”
Denunció además el robo de dinero ($300.000) y la rotura de su vehículo en la cochera, incluyendo parabrisas y cinturones de seguridad.
Por su parte, la mujer relató su calvario:
“A mí me empujaron me arrodillé y me precintaron y no entendía nada. Pensaba en mis hijos. Me encerraron en el baño con tres personas y me decían que no iba a ver más a mis hijos, vas a quedar imputada”, relató.
El abogado de la pareja, Cristian Ambrosio, ratificó las denuncias. Señaló que la pareja fue trasladada a una Unidad Judicial, donde les tomaron huellas dactilares.
El letrado denunció que los efectivos ingresaron a la habitación, los “precintaron, golpearon y amenazaron”. Confirmó la denuncia por daños al vehículo y la sustracción de dinero, cadenas y medicación.
La pareja niega rotundamente poseer armas o haber pronunciado frases que sugirieran su uso. El abogado anticipó que las acciones penales y civiles se iniciarán en los próximos días para esclarecer el accionar desmedido de las fuerzas de seguridad, contra dos policías, pero también contra todos los que participaron: el gobierno, el hotel y el empleado.
