En las últimas horas, causó gran conmoción el ataque que aparentemente sufrió la mujer que denunció a los policías de San Francisco del Chañar, supuestamente por obligarla a mostrar imágenes intimas en el marco de una investigación.
Recordemos que, durante la noche del jueves en Colonia Caroya, la misma denunció que un sujeto encapuchado y con guantes, ingresó al patio de la vivienda donde se encontraba colgando ropa, la tomó por detrás y con un cable la ahorcó, amenazándola para que quite la denuncia contra los uniformados. Todo esto habría sucedido frente a la mirada de su hijo menor de edad, quien logró interrumpir la agresión y el delincuente huyó.
Este hecho nos llamó poderosamente ya que era exactamente igual al que sufrió años atrás una vecina en la localidad de Chañar Viejo, del Departamento Río Seco. Investigando el caso, desde Estación FM descubrimos que increíblemente se trata de la misma persona. La información fue confirmada a nuestro medio por fuentes judiciales.
De acuerdo a la noticia publicada por Estación FM, con datos brindados por la policía, el hecho ocurrió durante la noche del miércoles 17 de abril de 2024. En ese entonces, la misma mujer denunció que casualmente cuando se encontraba tendiendo ropa en el patio de su casa, un hombre la atacó, intentó estrangularla y aparentemente también abusarla sexualmente. Fue allí cuando el hijo de 11 años de edad observa lo que estaba sucediendo y suelta un perro, acción que obligó que el atacante huyera por un campo colindante a la propiedad.
De inmediato llegó la policía y se montó un operativo cerrojo, pero no logran dar con el sujeto. En medio del traumático episodio, la victima reconoció al agresor y era un vecino de la comunidad. A las pocas horas fue capturado, tratándose de un hombre de 45 años de edad.
¿Qué paso con ese caso?
Tiempo después y tras varios meses en la cárcel, el agresor a través de un juicio abreviado reconoció el hecho (posiblemente para recuperar la libertad) y fue condenado con sentencia firme a dos años de ejecución condicional (o sea, en libertad).
Esto no quiere decir que el episodio desatado ahora sea falso, pero sí que sienta un llamativo antecedente por la absoluta similitud con el ataque del que fue víctima años atrás.
En este sentido, por estas horas la Justicia trabaja arduamente para determinar; primero si el hecho existió, segundo, si fue tal como lo contó, y tercero, quien o quienes pueden estar buscando atentar contra su vida.
