En la última audiencia del juicio por violencia de género, que tuvo lugar este lunes, el exboxeador Fabio La Mole Moli recibió su sentencia. La Cámara 12 del Crimen anunció que se le impuso una condena de dos años y dos meses de prisión de manera condicional por el delito de coacción, lo que significa que no será encarcelado. Además, Moli fue absuelto de los cargos de lesiones leves por prescripción y violación de domicilio por beneficio de la duda dentro del mismo proceso.
Este veredicto llega tras un largo proceso legal en el que la víctima, identificada como Galeano, ha defendido su posición y ha buscado que se respeten sus derechos. Los detalles de la acusación incluyen episodios de violencia física y emocional que, según ella, formaron parte de su relación con Moli.
Por su parte, el exboxeador aceptó los cargos y mostró conformidad con la sentencia: “Ya se terminó, ya se acabó. Me voy a mi casa a seguir trabajando, porque tengo que mantener a mi familia. Ustedes ya escucharon lo que dije. Estoy completamente de acuerdo con la sentencia”, declaró Moli ante los medios luego de conocer la decisión de la Cámara.
En una entrevista con el programa Intrusos, la exesposa de La Mole Moli había afirmado: “Yo viví violencia con él. Cuando nosotros nos juntamos, él tomaba alcohol y no sé si le afectaba o no, pero era violento”. Además, relató que después de haber presentado una denuncia, hubo una restricción que posteriormente fue levantada, y que Moli la culpaba por haber perdido su trabajo.
Uno de los principales desencadenantes de las discusiones fue cuando el exboxeador comenzó a exigirle una prueba de ADN a la hija de ambos, Marina. Galeano recordó cómo los golpes comenzaron cuando Moli le decía que Marina no era su hija y que ella se tomaba un vaso de vino para soportar los maltratos.
En la entrevista, Galeano también señaló que Moli siempre negó ser el padre de Marina y que esto afectó profundamente a su hija y al vínculo familiar. Además, lamentó que los otros hijos de La Negra (como se la conoce) hayan dejado de hablarle debido a todo el tormento que Moli generó.
Con lágrimas en los ojos, Galeano expresó su esperanza de que en el futuro se realice una prueba de ADN para demostrar que Moli es el padre de su hija y así poder aliviar el sufrimiento de Marina. Concluyó diciendo que los años le darán la razón y que Moli se arrepentirá de todo lo que ha causado.
