En cada una de las ediciones de la Copa del Mundo disputadas en este siglo, la Selección argentina ha mantenido una constante que ya se transformó en mito popular: no todos los futbolistas que logran tener su propia figurita en el álbum oficial consiguen subirse al avión para disputar el torneo. Factores imponderables como las lesiones físicas de gravedad en el tramo final de la preparación o los sorpresivos cortes tácticos de los directores técnicos en las listas definitivas han dejado a grandes figuras de la Albiceleste con su espacio impreso en la colección, pero obligados a ver el certamen desde afuera.
La tendencia comenzó con fuerza de cara al Mundial de Corea-Japón 2002 bajo la conducción de Marcelo Bielsa, edición en la que el defensor Nelson Vivas, afectado por una grave lesión de rodilla, y el delantero Javier Saviola aparecieron en las páginas del coleccionable pero no formaron parte de la delegación oficial en suelo asiático. Cuatro años más tarde, en la antesala de Alemania 2006, la nómina de ausentes se amplió de manera sorpresiva por decisiones de José Pékerman, quien dejó al margen de la convocatoria a referentes históricos de la talla de Walter Samuel, Javier Zanetti y Juan Sebastián Verón, sumando también al mediocampista Andrés D’Alessandro, todos ellos inmortalizados previamente en el papel.
El patrón sumó nuevos capítulos en Sudáfrica 2010 bajo el mandato de Diego Armando Maradona, donde Javier Zanetti volvió a padecer la exclusión de las planillas definitivas a pesar de su presencia en el álbum, un destino que compartió con su compañero Esteban Cambiasso y con el volante Fernando Gago. Para la Copa del Mundo de Brasil 2014, el corte definitivo implementado por Alejandro Sabella apartó a Éver Banega en la última concentración, convirtiéndolo en la única baja gráfica de esa edición. En tanto, en Rusia 2018, las ausencias respondieron a diversos escenarios: el arquero Sergio Romero quedó desafectado por una lesión de rodilla a pocos días del debut, mientras que Ramiro Funes Mori y Mauro Icardi no superaron el último filtro de Jorge Sampaoli.
Las ediciones más recientes mantuvieron vigente este mito. En Qatar 2022, las variables físicas volvieron a ser determinantes cuando las molestias de último momento marginaron a Giovani Lo Celso y Nicolás González una vez que la delegación de Lionel Scaloni ya se encontraba concentrada. Con vistas al Mundial de Estados Unidos, Canadá y México 2026, la fisonomía de las páginas impresas volvió a adelantarse a los acontecimientos del terreno de juego, dejando plasmados los nombres del defensor Leonardo Balerdi y del juvenil Franco Mastantuono como los eslabones más nuevos de esta extensa lista de protagonistas afectados por la denominada “maldición del álbum”.
