Tras concluir un histórico sobrevuelo lunar de siete horas que marcó el primer regreso de la humanidad a las inmediaciones del satélite natural desde el Apolo 17 en 1972, la tripulación de Artemis II se prepara para compartir sus observaciones con el equipo científico este martes 7 de abril. Durante la jornada del lunes, los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen capturaron imágenes inéditas de la cara oculta de la Luna y establecieron un nuevo récord de distancia, superando la marca alcanzada por el Apolo 13 al situarse a 405.000 kilómetros de la Tierra. En su punto más cercano a la superficie, la nave Orión voló a unos 6500 kilómetros de altura mientras transitaba por la zona de pérdida de señal planificada.
En medio de la hazaña, los tripulantes recibieron las felicitaciones del presidente estadounidense, Donald Trump, mediante una transmisión en directo coordinada por la NASA, y mantuvieron un diálogo con el administrador de la agencia, Jared Isaacman. Durante el trayecto sobre la cara oculta, la tripulación documentó detalladamente cráteres de impacto, coladas de lava y variaciones cromáticas en la superficie que resultan vitales para comprender la composición geológica lunar. Asimismo, fueron testigos de eventos visuales únicos, como la ocultación de la Tierra tras el horizonte lunar y el posterior amanecer al emerger del lado opuesto.
El cierre de la fase de observación estuvo marcado por un eclipse solar de casi una hora de duración, fenómeno que permitió a los astronautas analizar la corona solar desde una perspectiva privilegiada. En la oscuridad del eclipse, reportaron además el avistamiento de seis destellos lumínicos provocados por meteoroides impactando la superficie lunar a altas velocidades. Todos estos hallazgos, que combinan datos técnicos con descripciones visuales de fenómenos poco comunes, serán analizados en profundidad durante una conferencia científica que será transmitida de forma global por los canales oficiales de la NASA.
