En horas de la tarde, se viralizaba un video de un arrebato en Córdoba capital, en el que se veía a dos delincuentes a bordo de una moto que le robaban una cartera a una señora en un automóvil, a través de la ventanilla que estaba baja.
Con el correr de las horas, le sumaron al video los datos de la patente que se veía en la motocicleta, con nombre, Cuil y hasta la dirección “del dueño”, para escrachar a los ladrones. Resultó que la patente era clonada y pertenece, en realidad, a un joven de Jesús María.
En diálogo con los medios, Matias Caminos, el damnificado, contó que al rededor de las 15 horas comenzó a recibir cientos de mensajes en las redes sociales preguntándole que estaba pasando. Ahí tomó dimensión de lo que estaba ocurriendo, le clonaron la patente de su moto, que es similar a la que se ve en el video, pero de otro color y más nueva. Inmediatamente se dirigió a la comisaría, donde expuso lo ocurrido y de esta manera se puso al resguardo.
Sin embargo, manifestó que, si bien sabe que no tiene nada que ver con el robo, la situación le resultó muy incómoda y abrumadora por la cantidad de exposición que tuvo en las redes sociales.
En tanto que en redes sociales, se viralizaron las fotos reales de los ladrones y se armó un gran debate por el tema de las patentes clonadas.

