En el marco de la destrucción de caños de escape esta semana en Jesus María, el intendente Federico Zárate, confirmó que las multas para quienes circulen con caños de escape adulterados y generen ruidos molestos oscilan actualmente entre el millón y medio y los seis millones de pesos. Ante la imposibilidad económica de algunos infractores para afrontar el pago total de estas sanciones, la municipalidad implementó un plan de pago especial que permite abonar el 50% en efectivo, mientras que la mitad restante deberá ser devuelta mediante la realización de trabajos comunitarios.
A partir del próximo mes, los infractores que se acojan a esta modalidad realizarán tareas de mantenimiento de plazas, barrido de calles y limpieza general, utilizando un chaleco identificatorio que los señalará como infractores por ruidos molestos, principalmente en los barrios que resultaron más afectados por estas conductas. De esta manera, el municipio busca resarcir de forma directa los perjuicios y la falta de descanso ocasionados a los vecinos durante los fines de semana, brindando a su vez una alternativa de pago para los sancionados.
