El Gobierno de Irán desmintió de manera categórica este miércoles cualquier tipo de acercamiento diplomático o negociación en curso con los Estados Unidos. A través de la agencia oficial de noticias IRNA, Teherán subrayó que no tiene intención de alcanzar acuerdos con la administración estadounidense, contradiciendo las recientes afirmaciones de la Casa Blanca sobre un posible pacto para finalizar las hostilidades en la región.
Ebrahim Zolfaghari, portavoz del Cuartel General Central Khatam al-Anbiya —principal mando militar iraní—, fue el encargado de fijar la postura oficial en respuesta a las declaraciones del presidente Donald Trump. El mandatario estadounidense había asegurado el pasado lunes que ambas naciones mantenían conversaciones con “puntos de acuerdo importantes”. Sin embargo, Zolfaghari instó a Washington a dejar de intentar disfrazar lo que calificó como una “derrota estratégica” bajo la apariencia de un consenso diplomático, señalando que el poder del que presumían sus adversarios se ha desvanecido.
El alto mando militar iraní fue más allá al afirmar que Estados Unidos se encuentra sumido en conflictos internos y que, en realidad, “está negociando consigo mismo”. Según el portavoz, la estabilidad en Asia Occidental y la normalización de los precios de la energía dependen exclusivamente de la voluntad de las fuerzas armadas iraníes. Advirtió, además, que la situación solo podrá estabilizarse cuando Estados Unidos abandone definitivamente cualquier idea de tomar medidas contra la nación persa.
Estas declaraciones surgen luego de que trascendiera, mediante informes de Associated Press, que Washington habría entregado a Irán un plan de 15 puntos para establecer un alto el fuego de un mes de duración. Pese a la filtración de estos detalles logísticos, la cúpula iraní mantiene su negativa rotunda, asegurando que no existe diálogo directo y que la supuesta superpotencia mundial no ha logrado liberarse de su compleja situación geopolítica actual.
