Una discusión entre una madre y su hijo de 19 años en la localidad de General Cabrera, en el sur de Córdoba, terminó en una tragedia el pasado 12 de octubre. La mujer, identificada como Mercedes Guzmán de 37 años, sufrió graves heridas durante un forcejeo en el que una reja precaria atravesó su cuerpo, hiriendo su corazón. Tras semanas de lucha en el Hospital San Antonio de Padua de Río Cuarto, Guzmán falleció esta madrugada.
El fiscal a cargo del caso, Pablo Jávega, explicó que el arma mortal fue una “reja precaria, como de albañilería”, recientemente colocada. Aunque la hipótesis inicial sugiere que la intención no era matar, la tragedia se consumó. “Uno de los extremos que se debía afianzar a la pared impactó en la señora. Tuvo varias intervenciones, pero el pronóstico era reservado. Estuvo en terapia todo este tiempo y no pudo resistir”, señaló Jávega.
Según el fiscal, no existían denuncias previas de violencia entre la víctima y su hijo, aunque las discusiones eran frecuentes. El mismo día del incidente, el joven protagonizó una pelea con su pareja en una plaza cercana, resultando en una denuncia por violencia de género. No obstante, no se presentaron imputaciones debido a la falta de amenazas directas.
El hijo de Guzmán fue detenido tras el incidente y se encuentra en el Establecimiento Penitenciario 6° de Río Cuarto. Sin embargo, debido a autolesiones, fue trasladado a un centro especializado después de recibir un abordaje psiquiátrico pericial. Aunque actualmente está imputado por lesiones graves calificadas, dicha imputación podría modificarse a homicidio calificado por el vínculo tras la muerte de su madre.
El caso continúa bajo investigación, y el fiscal Jávega subrayó que hasta el momento no se han encontrado indicios que excluyan la responsabilidad del joven en el trágico desenlace.
