Un voraz incendio desatado en un depósito de gas licuado mantiene en vilo a la localidad bonaerense de Mariano Acosta, en el partido de Merlo. El siniestro se originó en un establecimiento ubicado sobre la calle Constituyentes, entre Bustillo y Colombres, provocando una situación de extrema peligrosidad debido a las constantes detonaciones de envases de gas. La magnitud del evento obligó a los vecinos de las zonas aledañas a autoevacuarse de urgencia ante el avance de las llamas y la proyección de materiales.
Actualmente, seis dotaciones de bomberos trabajan intensamente en el lugar para intentar controlar el fuego, aunque las tareas se ven severamente dificultadas por la naturaleza del material combustible. Según los informes de los equipos de rescate, las garrafas estallan y salen despedidas hasta 200 metros a la redonda, transformándose en proyectiles que representan un riesgo latente para el personal de emergencias y las viviendas cercanas. Como consecuencia directa de la explosión inicial, al menos tres empleados del depósito resultaron heridos y debieron ser trasladados de inmediato a un centro hospitalario para recibir atención médica.
El clima en el barrio es de total incertidumbre y temor. Los residentes aseguran que el estruendo de las explosiones se llega a percibir a unas 15 cuadras de distancia del foco del incendio. Además, quienes permanecen en las inmediaciones reportan una densa columna de humo negro que dificulta la respiración y reduce la visibilidad, manifestando su preocupación por la integridad de sus hogares. Las autoridades de seguridad han establecido un perímetro de exclusión mientras aguardan que cese la actividad explosiva para poder atacar el fuego de manera directa.
