La mañana de este domingo estuvo marcada por una serie de hechos que generaron conmoción e indignación y que se encuentran bajo investigación judicial. Los hechos se produjeron mientras se realizaba el sepelio de la joven Milagros Utrera, quien falleció el sábado por la mañana en un trágico accidente en Colonia Caroya, en el cual, el conductor se dio a la fuga y posteriormente se entregó.
Alrededor de las 11:30 horas, se reportó que una conductora, que circulaba a alta velocidad, protagonizó dos atropellos consecutivos en la zona cercana al Cementerio Parque en Jesús Maria.
En la intersección de Calle Paso de los Andes y Río Gallegos, una mujer de 52 años que circulaba a pie fue colisionada por un automóvil Ford Ka. El vehículo, lejos de detenerse, emprendió la fuga y, a unos 150 metros del lugar, colisionó a una segunda víctima, un joven de 22 años, para luego retirarse de forma rauda.
Fuentes cercanas indicaron que las víctimas son familiares, o del círculo cercano, de Milagros Utrera y habrían sido atropelladas mientras se dirigían al cementerio.
El increíble suceso finalizó poco después, cuando se tomó conocimiento de que un vehículo con similares características al Ford Ka involucrado en los atropellos había colisionado contra un acoplado estacionado en la calle 42, a la altura del 3043.
Al llegar al lugar, el personal policial logró establecer la identidad de la conductora: una mujer de 38 años, propietaria del rodado. La mujer fue hallada con un traumatismo leve de cráneo.
Se solicitó la colaboración de los servicios de emergencia, quienes realizaron el traslado de las tres personas involucradas (la conductora y las dos víctimas de los atropellos, de 52 y 22 años) al Hospital Vicente Agüero para recibir una valoración médica completa.
Al llegar la ambulancia con la conductora del Ford Ka al Hospital, se encontraron con los familiares de las personas atropelladas y hubo un momento de tensión, con algunos insultos dirigidos a la mujer en cuestión.
