Un patrullaje preventivo de rutina se transformó en una misión de rescate el pasado miércoles por la noche en la calle Juan XXIII. Alrededor de las 22:00 horas, una mujer interceptó desesperadamente a los efectivos de la U.R.D. Cruz del Eje pidiendo auxilio: su esposo se estaba asfixiando dentro de su hogar y ya presentaba serias dificultades para respirar.
Sin perder un segundo, los uniformados ingresaron a la vivienda y aplicaron la Maniobra de Heimlich. Gracias a la correcta ejecución de la técnica de primeros auxilios, el hombre logró expulsar el elemento que obstruía sus vías aéreas, recuperando la consciencia de inmediato.
El procedimiento, que contó con la supervisión de la autoridad policial de turno, permitió que el vecino quedara fuera de peligro y en buen estado de salud en su domicilio.
