El hallazgo sin vida de Lorenzo Oscar Castro, un hombre de 67 años, en su casa de la localidad cordobesa de General Cabrera el pasado miércoles, comenzó como un caso de “muerte de etiología dudosa”. Sin embargo, con el correr de los días, la investigación reveló un trasfondo aún más oscuro: su pareja no solo había falseado su identidad, sino que tenía antecedentes por un crimen similar y una condena a prisión perpetua.
La sospechosa, de 65 años, fue detenida en las últimas horas en la ciudad de Río Cuarto. Tras su arresto, la fiscal a cargo del caso modificó la carátula del expediente y la imputó por homicidio agravado.
En una conferencia de prensa, el comisario mayor Guillermo Tapia, jefe de la Departamental Juárez Celman, explicó que las pericias y registros de cámaras de seguridad fueron clave para dar con la mujer.
“Determinamos que la pareja de la víctima nos había dado un informe falso sobre su identidad. Al establecer su verdadero nombre, descubrimos que tenía un pedido de detención del Juzgado Federal 15 de la Provincia de Buenos Aires por un hecho similar: un homicidio doblemente agravado”, detalló Tapia.
Además, se confirmó que la mujer era buscada por Interpol y que sobre ella pesaba una condena a prisión perpetua por aquel crimen.
El caso ha conmocionado a la comunidad, que ahora se pregunta si la muerte de Castro fue parte de un plan premeditado por su pareja, quien ocultó su identidad y su pasado criminal hasta el último momento.
