Durante la jornada del miércoles se produjo el hallazgo del cuerpo de Diego González (28), perteneciente a una familia arraigada en la región, en el cauce de un arroyo próximo a uno de los albergues más emblemáticos en la base del cerro Champaquí.
González, quien gestionaba el puesto San Expedito, propiedad de su tío y reconocido punto de referencia en la zona turística de Córdoba, fue reportado como desaparecido por su familia un día antes, luego de encontrar sus pertenencias cerca del lugar donde solía pescar.
Aunque la Policía confirmó el fallecimiento del joven, las autoridades judiciales aún no han emitido ninguna hipótesis sobre las circunstancias de su muerte, pendientes de los resultados de la autopsia. No obstante, se especula entre los allegados a la investigación que podría tratarse de un accidente.
El descubrimiento del cadáver ocurrió antes de que un amplio operativo de búsqueda, con más de 60 rescatistas de diversas unidades y la ayuda de guías locales, se desplegara en la zona. Según el comisario mayor Sergio Romera, jefe de la unidad departamental Calamuchita de Policía, el cuerpo fue encontrado cerca del refugio donde residía González, en una zona del arroyo con una profundidad estimada entre 3 y 5 metros.
El traslado del cuerpo desde el lugar del hallazgo hasta un punto accesible para la Policía Judicial estaba siendo coordinado el miércoles por la tarde, con la participación de patrullas de rescatistas. La fiscal Paula Bruera, a cargo de la investigación, ordenó la realización de una autopsia en la ciudad de Córdoba para determinar la causa precisa de la muerte y esclarecer los hechos
