En la madrugada de este miércoles, el Ejército israelí anunció una nueva y masiva oleada de ataques contra Irán, marcando el quinto día de la operación militar conjunta con Estados Unidos. La ofensiva se centró en la destrucción de bases de lanzamiento, sistemas de defensa aérea y centros de mando gubernamentales en Teherán. Mientras tanto, en territorio israelí, las sirenas de alerta máxima sonaron de manera ininterrumpida ante el lanzamiento de misiles de respuesta por parte de las fuerzas iraníes, provocando potentes explosiones de interceptación que se sintieron en las principales ciudades.
Uno de los puntos más críticos de la jornada fue el impacto en la infraestructura civil. Según informó la agencia oficial iraní IRNA, los bombardeos alcanzaron escuelas, hospitales y centros de socorro, provocando la muerte de al menos 185 estudiantes y profesores. El ministro de Educación de Irán, Alireza Kazemi, denunció que la destrucción de una veintena de centros educativos constituye una violación flagrante de las leyes internacionales. En el plano estrictamente militar, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) destacaron como un “hito histórico” el derribo de un avión de combate iraní YAK-130 sobre Teherán, siendo la primera vez que una aeronave de este tipo es abatida en combate a nivel mundial.
La tensión política también alcanzó niveles máximos tras las declaraciones del ministro de Defensa israelí, Israel Katz, quien advirtió que cualquier nuevo Líder Supremo que elija el régimen iraní será considerado un “objetivo a eliminar”. Este anuncio coincide con informes sobre la posible sucesión de Ali Jamenei por parte de su hijo, Mojtaba Jamenei, y con ataques directos contra el edificio de la Asamblea de Expertos, órgano encargado de dicha elección. Por su parte, medios iraníes aseguraron haber derribado un caza israelí, aunque esta información no ha sido confirmada oficialmente por las autoridades de Jerusalén.
Finalmente, el conflicto ha comenzado a afectar a otros actores regionales. El Ministerio de Defensa de Arabia Saudita informó que sus sistemas de defensa interceptaron y destruyeron diez drones y dos misiles de crucero que ingresaron a su espacio aéreo. Aunque no se precisó el origen de los proyectiles, los derribos se produjeron en zonas cercanas a Riad y en la provincia del Este, lo que evidencia una peligrosa expansión de las hostilidades en todo el territorio de Medio Oriente.
