Un sismo de magnitud preliminar 7,4 con epicentro en el estado mexicano de Chiapas sacudió con fuerza la región del Pacífico sur y se percibió con gran intensidad en los países vecinos de Guatemala y El Salvador. Según informó Crónica, el movimiento telúrico ocurrió a las 8:48 hora local con una profundidad de solo 10 kilómetros, factor que incrementó la percepción de las sacudidas en la superficie y generó múltiples réplicas en la zona fronteriza, incluyendo un evento posterior de magnitud 6,5. El Servicio Geológico de Estados Unidos ubicó el epicentro cerca de la localidad de Aquiles Serdán, mientras que las autoridades guatemaltecas rectificaron la magnitud en 7,3 con cercanía al municipio de Ocós.
A pesar de la potencia del fenómeno, los reportes oficiales transmitieron tranquilidad al confirmar que las cadenas montañosas de la región funcionaron como una barrera natural que amortiguó el impacto hacia las zonas urbanas del este. El secretario de Marina de México, almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, descartó daños estructurales graves en la infraestructura y el riesgo de un tsunami, señalando únicamente una previsión de aumento del nivel del agua de hasta medio metro en algunas playas. Por su parte, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ratificó la normalidad en la Ciudad de México, donde las lecturas de los sensores no alcanzaron los niveles necesarios para activar la alarma sísmica capitalina.
