A dos semanas de la Navidad, los consumidores se enfrentan a un aumento sustancial en los precios de la carne, con un incremento promedio de alrededor de $1.200 por kilogramo, lo que representa un aumento del 30%. Este impacto económico ha generado preocupación tanto entre los compradores como entre los comerciantes del sector.
En un diálogo con Sergio, propietario de la reconocida “Abastecimiento Universal” en Jesús María, nos dio detalles sobre las nuevas tarifas y las consideraciones ante esta situación.
Según Sergio, los cortes más asequibles actualmente son la carne molida común, que se oferta a $3.900, y la molida especial, con un valor de $4.900. En contraste, el precio más elevado corresponde al peceto, una opción popular para festividades, alcanzando los $6.900 a $7.000 por kilogramo.
Esta actualización de precios estaba en línea con las expectativas derivadas de las conversaciones previas sobre posibles cambios asociados al nuevo gobierno. Sin embargo, la incertidumbre persiste entre los consumidores y los comerciantes, ya que los precios de la carne fluctúan constantemente.
Sergio informó que este incremento representa un aumento generalizado del 25% al 30%, cifra significativa en comparación con los aumentos estacionales habituales que oscilan entre el 5% y el 10%.
Esto repercute en el consumo, especialmente en cortes populares para festividades como el matambre y el peceto, que pasan a ser un “lujo”.
En cuanto a los precios específicos de algunos cortes, se destaca que la lengua se ubica en aproximadamente $3.500 por kilogramo, el peceto en $7.200, la palomita en $4.900, la pulpa en $5.600 y la costilla en $6.200.
Ante la incertidumbre sobre la posible liberación de los precios de la carne, Sergio expresó que hasta el momento no cuentan con información al respecto. La principal esperanza es que la situación se estabilice, permitiendo a la gente realizar sus compras con mayor previsibilidad, especialmente considerando que los salarios no han experimentado cambios significativos.
