La fábrica de la Escuela de la Familia Agrícola de Colonia Caroya tiene motivos de celebración adicionales tras obtener la certificación nacional como establecimiento productor de alimentos. La ubicada en Puesto Viejo consolida su posición gracias a la calidad del tomate triturado, lo que resultó en un aumento significativo en la demanda de este producto.
El tomate triturado, un elemento fundamental en numerosos platos de la cocina local, adquirió un papel crucial en la planificación anual de fabricación. Este producto, tradicional en la región cuyana y también en otras zonas propicias para su cultivo como la región centro-norte del país, se cosecha regularmente entre los meses de diciembre y marzo.
Presentado en las clásicas botellas de litro que garantizan la preservación de sus propiedades, el tomate triturado producido por la Escuela de la Familia Agrícola se destaca por su calidad gourmet. El uso exclusivo de conservantes naturales como sal, azúcar y ácido cítrico, sin químicos sintéticos, y el cumplimiento de las exigencias legales en el proceso de conservación, aseguran un producto que, una vez cocinado, no presenta acidez excesiva al ser digerido.
Adrián Zapata, responsable técnico del establecimiento fabril y egresado de la escuela, destaca el compromiso desde el inicio por ofrecer un producto de alta calidad, lo que facilitó su aceptación tanto en cocinas particulares como en establecimientos gastronómicos locales.
Durante la temporada recién finalizada, se logró una producción promedio cercana a los 3.000 litros mensuales. Se espera duplicar este volumen en la próxima temporada de cosecha, marcando el éxito continuo de esta iniciativa.

