Un voraz incendio forestal desatado en la provincia de Ávila ya consumió cerca de 50.000 hectáreas, convirtiéndose en el siniestro de mayor magnitud jamás registrado en la historia de España.
El fuego, que durante el fin de semana se propagó con fuerza por el centro del país, afectó también a la Comunidad de Madrid y a la provincia de Toledo, alcanzando un total acumulado de más de 77.000 hectáreas devastadas según reportes oficiales.
La gravedad de la situación obligó a evacuar o confinarse a cerca de 100.000 residentes a lo largo de 46 municipios, sumado a otro foco en la provincia de Castellón que dejó más de 16.000 afectados. Un amplio operativo integrado por miles de bomberos, efectivos de la Unidad Militar de Emergencias, aviones cisterna y helicópteros trabaja sin descanso para frenar el avance de las llamas, mientras las autoridades mantienen la alerta y evalúan nuevas evacuaciones en las zonas de mayor riesgo.
