En los últimos días, el Legislador del Departamento Tulumba, Sebastián Peralta, fue a visitar los parajes rurales de Los Pozos e Isla Larga para interiorizarse sobre la problemática de los constantes ataques de pumas al ganado.
Tras el encuentro, presentó en la Legislatura de Córdoba un pedido para solicitar la inmediata intervención del gobierno provincial.
Compartimos con ustedes el mismo:
LA LEGISLATURA DE LA PROVINCIA DE CÓRDOBA
DECLARA
Su profunda preocupación por la situación que atraviesan vecinos y productores del departamento Tulumba ante el aumento de la depredación de ganado bovino y caprino por parte de fauna silvestre —particularmente pumas—, afectando gravemente la producción, la economía regional y la seguridad alimentaria de la zona.
Así mismo, solicita al Poder Ejecutivo Provincial, a través de los organismos competentes —Ministerio de Agricultura y Ganadería, Ministerio de Ambiente y Bioagroindustria—, que adopte en forma urgente medidas tendientes a:
• Desarrollar estrategias de control y manejo sustentable de predadores silvestres.
• Implementar programas de asistencia técnica y económica para los productores damnificados.
• Reforzar los sistemas de vigilancia rural y la infraestructura de protección (alambrados, corrales, etc.).
• Promover mesas de diálogo con autoridades locales, técnicos y productores para consensuar soluciones de mediano y largo plazo.
FUNDAMENTOS
El presente proyecto de declaración tiene como objetivo poner de relieve una problemática que golpea de forma directa a la producción ganadera del norte cordobés, y en particular al departamento Tulumba. Allí se observa un aumento considerable de ataques por parte de predadores silvestres, especialmente pumas, contra el ganado bovino y caprino, lo que genera graves pérdidas económicas para los productores rurales y amenaza la sostenibilidad de las explotaciones ganaderas familiares.
Este inconveniente se ha acentuado en los últimos años debido al retroceso de la actividad ovina, principalmente por la falta de rentabilidad del sector.
Como consecuencia, se produjo el despoblamiento de los campos, lo cual permitió el incremento de la población depredadores, que encontraron un entorno con menos control y mayor disponibilidad de presas. A pesar de los esfuerzos realizados para controlar estas especies, los resultados no han sido suficientes, ya que los predadores presentan una gran capacidad de adaptación a los cambios ambientales, lo que dificulta aún más su manejo.
Por lo tanto, se hace imprescindible la intervención del Estado provincial para generar políticas de prevención y mitigación, articuladas con los productores, que permitan proteger el ganado y garantizar la continuidad de las actividades productivas en condiciones de seguridad.
