El Gobierno de la provincia de Córdoba decretó este jueves el estado de emergencia en la Administración Provincial del Seguro de Salud (APROSS) por un plazo provisorio de 30 días corridos, con el objetivo de garantizar la continuidad de los servicios y normalizar las condiciones técnicas necesarias para su funcionamiento.
La medida fue tomada a raíz del incendio ocurrido el pasado viernes 18 de abril en la sede central del organismo. Según argumentaron las autoridades en el Decreto publicado en el Boletín Oficial, el siniestro “impacta de manera directa la regularidad y continuidad de la actividad administrativa y operativa”, generando una “imposibilidad física y material del normal desenvolvimiento” de la institución.
En este contexto, se estableció que se implementarán “acciones y tareas necesarias” para activar protocolos y procedimientos transitorios que permitan sostener la atención y prestación de servicios de salud, sin afectar a las personas afiliadas.
Además, la normativa suspende por diez días hábiles todos los plazos procesales administrativos en curso —con posibilidad de prórroga—, con el fin de preservar el debido proceso y la seguridad jurídica. La única excepción serán los actos urgentes que, en el marco de la emergencia, podrá dictar el Directorio del organismo.
Las autoridades indicaron que aún se esperan los resultados de las pericias para determinar las causas del incendio. No obstante, el episodio generó fuertes repercusiones políticas, ya que ocurrió pocos días después de que se produjeran detenciones vinculadas a una causa judicial por estafas dentro de la institución.
