En las últimas horas, doce personas fueron detenidas en el Parque Nacional Ansenuza acusadas de cazar ñandúes en esta zona protegida. Según informaron autoridades del parque, el grupo de cazadores, que se desplazaba a caballo, logró cazar al menos tres ñandúes durante el fin de semana.
El operativo, que duró 48 horas entre el sábado y el domingo, fue llevado a cabo por personal de la Patrulla Rural. Durante la intervención, se secuestraron las aves cazadas y un cortaplumas utilizado en el acto. La Justicia Federal de Córdoba tomará intervención en el caso, ya que la caza en áreas protegidas constituye un delito.
El medio regional Centro de Morteros informó que, en el último mes, se denunciaron a 20 personas por “bolear” ñandúes en el Parque Nacional Ansenuza. Matías Carpinetto, Intendente del parque, señaló que las personas involucradas en estos hechos son en su mayoría vecinos de la zona y una persona de Jesús María.
Carpinetto explicó que se trata de una “práctica cultural arraigada” conocida como la “boleada del ñandú”, que aún no se erradicó. El último incidente ocurrió en la zona de El Zapallar, donde una denuncia anónima activó un operativo conjunto de guardaparques y la patrulla rural. Aunque algunos infractores lograron huir, todos fueron finalmente ubicados y se les labraron las actas correspondientes, que incluyen multas.
El Intendente del parque subrayó la importancia de una mayor educación y concientización, ya que aunque algunos cazadores argumentan que lo hacen para comer, también hay un aspecto recreativo en esta práctica. Carpinetto enfatizó que, a pesar de que algunos infractores sean propietarios de tierras en la zona, las leyes protegen la flora y fauna del parque, y cualquier acto de caza ilegal es sancionado.
