En una reciente resolución vinculada a la investigación por el homicidio que conmocionó a la localidad de Quilino, la Justicia determinó que la única mujer detenida en la causa continúe el proceso bajo la modalidad de prisión domiciliaria. La medida se fundamenta en un complejo cuadro de vulnerabilidad familiar y responsabilidades de cuidado que recaen exclusivamente sobre la imputada.
La decisión del magistrado interviniente se basó en las circunstancias excepcionales que rodean a la mujer. Según se informó, la detenida tiene a su cargo a su madre, una mujer de casi 80 años con un delicado estado de salud: se encuentra operada del corazón y de la cadera, posee movilidad reducida y no puede abastecerse por sus propios medios. Al no contar con otros familiares que puedan asistirla, su cuidado depende totalmente de la imputada.
A esta situación se suma que la mujer es madre de un bebé de apenas dos meses de vida. Al no tener familiares directos que puedan hacerse cargo del lactante, la Justicia aplicó el beneficio que contempla la ley para madres de menores de hasta cinco años, priorizando en este caso el bienestar del niño y la situación de desamparo de la adulta mayor.
Mientras la mujer cumplirá la detención en su vivienda bajo estrictas condiciones legales, la situación para los demás sospechosos es diferente.
Los otros tres hombres involucrados en el hecho permanecen alojados en el complejo penitenciario de Cruz del Eje.
