Las autoridades detuvieron a un hombre que se hacía pasar por policía y ofrecía sus servicios adicionales en locales de la ciudad de Corrientes. El arresto tuvo lugar en una estación de servicios, donde el individuo fue apresado llevando consigo un uniforme policial, un chaleco antibalas y una pistola calibre 11.25.
Todo comenzó el pasado domingo, cuando dos mujeres denunciaron al número de emergencias 911 que un hombre las estaba observando en el lugar mencionado e incluso les habría tomado fotos sin su consentimiento.
Pocos minutos después de recibir la denuncia, agentes de seguridad se acercaron al lugar y solicitaron la documentación al sospechoso, quien, visiblemente nervioso, entregó una falsa licencia.
Cuando los agentes le preguntaron en qué lugar prestaba servicio, el individuo primero afirmó que formaba parte de la Brigada de Investigaciones, pero poco después cambió su versión y explicó que había sido trasladado a la seccional segunda de Paso de los Libres, donde supuestamente era sargento ayudante.
Lo sorprendente del caso es que el falso policía llevaba puesto el disfraz perfecto para hacerse pasar por un agente legítimo: vestía el uniforme completo, portaba un chaleco antibalas, una pistola calibre 11.25 sin cargador y con la numeración limada, un cartucho calibre 12.70 con postas de goma, un cuchillo y esposas.
Ante las sospechas sobre su supuesto puesto en la fuerza, fue trasladado a la comisaría séptima, donde se constató que no era un policía y, además, se descubrió que tenía causas judiciales abiertas en su contra.
Entre las causas abiertas, destaca un caso en el que también se hizo pasar por efectivo policial para desempeñarse como seguridad en un local nocturno, por lo que fue imputado por usurpación de títulos y honores.
Sin embargo, la acusación más grave que enfrenta es por una denuncia de abuso sexual simple, lesiones y amenazas.
