El diario El Liberal de Santiago del Estero, publicó sobre la detención de una pareja involucrada en el desfalco millonario de una empresa en dicha provincial. Pero la pareja, tiene relación con el norte de Córdoba: el detenido, es oriundo de Colonia Caroya y la mujer, aunque oriunda de Sol de Julio, vivió un tiempo en Jesús María.
Agentes del Departamento Delitos Económicos llevaron a cabo la detención de una contadora santiagueña y su esposo, quienes son sospechosos de estar directamente relacionados, en principio, con el desvío de la suma de $146.000.000 de un total faltante de $567.000.000 pertenecientes a una reconocida empresa local.
Las autoridades llevaron a cabo procedimientos en la zona sur de la ciudad capital. Aunque la investigación se mantiene en total hermetismo, se ha sabido que la contadora en cuestión responde al nombre de Ivana Nicolle y su esposo es Andrés Alejandro Morón. Ambos fueron trasladados a diferentes organismos de seguridad.
Morón, figura en la AFIP como Responsable Inscripto, con dirección fiscal en Colonia Caroya y diversas actividades económicas: servicios de asesoramiento, dirección y gestión empresarial, elaboración de productos alimenticios, venta al por menor de fuel oil, gas en garrafas, carbón y leña, venta de insumos para reparación de vehículos automotores y motocicletas, venta al por menor de cámaras y cubiertas, venta de partes, piezas y accesorios de vehículos automotores. Además, trabajó en una agroempresa, un banco y una firma dedicada a la venta de neumáticos, todas de la zona de Jesús Maria y Sinsacate, entre otras cosas.
Ella, es contadora, monotrubutista.
La fiscal Celia Mussi lidera la investigación, que surge a raíz de la denuncia presentada por los empresarios de la compañía en la que Nicolle trabajaba hasta el día anterior. La imputación predominante es “defraudación” y fuentes policiales sugieren que las redadas continuarán.
El giro de los acontecimientos se habría producido hace aproximadamente dos meses. Según informes, la titular de la empresa habría recibido remitos y documentación a nombre exclusivo de la contadora, lo cual generó inquietud al parecer haber vulnerado el flujo natural de las operaciones.
De manera urgente, la empresa habría encargado una auditoría a una firma de otra provincia. Las conclusiones de la misma habrían sido desfavorables, revelando un pasivo considerablemente preocupante. Voceros indicaron una supuesta fuga estimada en $567.000.000.
La auditoría habría señalado posibles “fugas” que presuntamente condujeron a la contadora en cuestión.
Con información más precisa, los expertos en informática aportaron más elementos al rompecabezas. Según Delitos Económicos, los faltantes se habrían transformado en desvíos, al menos de $146.000.000, hacia la cuenta de Morón, es decir, el esposo de la profesional.
Con certeza sobre las sospechas, la fiscal Mussi solicitó ayer al menos tres órdenes de allanamiento, las cuales fueron otorgadas por la jueza de Control y Garantías, Carolina Salas.
Fuente: El Liberal
