La ciudad de Dean Funes se impregna de espíritu festivo en la previa de su sexagésima séptima edición del festival, este fin de semana.
El área de bromatología trabaja arduamente para garantizar controles en los puestos de alimentos.
En el paseo Julio Quintero, frente al anfiteatro, se preparan artesanos y productores, mientras los primeros feriantes ya comienzan a llegar.
Con la presencia de un ballet de adultos se dio inicio a la festividad con una auténtica chacareada junto a la oficina de turismo, infundiendo el espíritu festivalero en el padre de festivales.
