Joaquín fue brutalmente golpeado en la cabeza por su mejor amigo, Leandro, con un total de 18 impactos, que le dieron muerte en Laboulaye. A medida que avanza la investigación, se descubrieron que el asesino escondió una carta dentro de un peluche.
El contenido de la carta es escalofriante. En ella, el principal homicida, quien se encuentra detenido en un centro penal juvenil, escribió el apellido de Joaquín y el nombre de otro chico, acompañados de la frase “mamá pronto se olvidará de esto”. Esta carta fue ocultada dentro de un peluche y meses después fue descubierta, lo que llevó a la familia de la víctima a considerar la hipótesis de que otro compañero de colegio estaba destinado a ser la siguiente víctima.
Ante este hallazgo, Mariela, la madre de Joaquín, ha responsabilizado a los padres del asesino, preguntando por qué no notaron el arma que llevaba en la mochila, la ropa y zapatillas manchadas de sangre, o el celular de Joaquín.
“A tres meses del caso, la familia teme que el adolescente obtenga la libertad. Él nos conoce bien y temo por la seguridad de mis otros hijos. Siento que la vida de mi hijo no vale nada, es como si se hubiese matado a un mosquito, y eso duele”, expresó Mariela.
El crimen de Joaquín Sperani ocurrió el 29 de junio de este año, cuando recibió 18 golpes en la cabeza con un fierro y un pedazo de hormigón por parte de su mejor amigo. La familia denunció su ausencia en el colegio, lo que inició una investigación que culminó el 2 de julio cuando encontraron su cuerpo dentro de una casa abandonada.
Casi un mes después del brutal crimen, el mejor amigo confesó el asesinato ante el juez, admitiendo que “no tuvo intención” de matarlo y describiendo una fuerte discusión que desencadenó el trágico suceso. El juez Sebastián Ignacio Moro está a cargo del caso.
