La Fiscalía de Delitos contra la Integridad Sexual del segundo turno ordenó la imputación y detención de Gabriela Fernández, conocida como “Gaby”, quien enfrenta acusaciones por delitos sexuales contra otras mujeres detenidas en el establecimiento carcelario N° 3 de Bouwer.
Fernández, quien ya estaba detenida por antecedentes de violencia de género, habría cometido nuevos hechos de abuso dentro del pabellón femenino, incluyendo una presunta violación que habría resultado en un embarazo. Ahora, permanece bajo la disposición de la Fiscalía y de la Cámara Criminal y Correccional de 4ª Nominación.
Su abogada defensora, Alfonsina Muñiz, aclaró en una entrevista con Canal 10 que su clienta no se identifica como mujer, sino como una persona no binaria, en particular bajo la categoría de género queer. Según explicó, este término hace referencia a quienes rechazan las clasificaciones tradicionales de género y sexualidad.
Muñiz destacó que el proceso de cambio de identidad de Fernández comenzó hace seis años y que el Servicio Penitenciario ha seguido los protocolos correspondientes, alojándola en función de su identidad autopercibida. Sin embargo, señaló que los actos de violencia pueden ocurrir en cualquier establecimiento carcelario, sin importar el género de la persona detenida.
En relación con casos similares en otros países, la defensora mencionó que en España se creó un sector especial para personas no binarias dentro del sistema penitenciario. En Córdoba, en cambio, la Cámara reconoció que actualmente no existen instalaciones adaptadas para este tipo de situaciones, lo que plantea un desafío en la gestión de la diversidad de género en contextos carcelarios.
