En Córdoba, un grupo de 120 alumnos, acompañados de padres y docentes, decidió pasar la noche en la escuela San José, ubicada en calle Sol de Mayo, para protestar contra la suspensión de su directora. La medida, que comenzó el domingo, responde a una sanción impuesta a la directora tras haber tomado acciones disciplinarias contra dos alumnos que habrían robado y divulgado fotos de una compañera sin su consentimiento. La directora recibió 15 días de suspensión sin goce de sueldo, lo que generó indignación y un intenso debate en la comunidad educativa.
Paula Schaller, docente y delegada del plantel, calificó la sanción de “totalmente desmedida” y “contraria a lo que establece el estatuto docente”. Los alumnos, en muestra de apoyo, tomaron la escuela durante 24 horas y junto a la comunidad educativa planean presentar una denuncia formal ante el Ministerio de Trabajo.
El conflicto comenzó cuando la directora, junto al equipo de gestión, adoptó medidas disciplinarias tras el incidente. Schaller destacó que esta acción fue decidida en conjunto con preceptores y el equipo de orientación, y no de manera individual. Sin embargo, la sociedad propietaria del colegio revocó la sanción a los estudiantes implicados y, en su lugar, impuso una suspensión a la directora, lo que desencadenó el malestar entre alumnos, padres y docentes.
Durante la protesta, los alumnos colocaron pancartas en el exterior de la escuela con mensajes de apoyo a la directora y en defensa de un proyecto educativo que fomenta el respeto de los derechos de todos los estudiantes. “¿Quién nos defiende de esto?”, se preguntaron los estudiantes, quienes buscan visibilizar lo que consideran un atentado contra los valores que el colegio promueve, como la equidad de género y la protección de derechos en el ámbito escolar.
El conflicto no ha pasado desapercibido para el Ministerio de Educación de la provincia, que ha convocado a una reunión clave esta mañana en la Dirección de Instituciones Privadas de Educación (DIPE). Andrea Usandivaras, madre de dos estudiantes del colegio, espera que los representantes de la sociedad propietaria asistan al encuentro: “Si conseguimos que se reúnan y revisen esta decisión, la toma se levanta, así de simple”, afirmó.
Mientras tanto, los alumnos menores de edad que participan en la protesta lo hacen con la autorización de sus padres. La comunidad educativa sigue a la espera de una respuesta oficial por parte de la sociedad propietaria de la escuela, cuya comisión está formada por seis miembros, aunque no todos habrían votado a favor de sancionar a la directora.
