Cuatro años y varios meses después del fallecimiento de Diego Armando Maradona, comienza el proceso judicial que investiga posibles responsabilidades penales en su muerte. El juicio se inicia este martes en el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°3 de San Isidro y tiene como imputados a siete profesionales de la salud que atendieron al astro en sus últimas semanas de vida.
Entre los principales acusados se encuentran el neurocirujano Leopoldo Luque y la médica psiquiatra Agustina Cosachov, señalados como los principales responsables de la atención médica de Maradona. Luque, quien tomó notoriedad tras operarlo de un hematoma cerebral en octubre de 2020, es cuestionado por la urgencia con la que decidió la cirugía y su vínculo con Matías Morla, el abogado y representante de Maradona. Por su parte, Cosachov está acusada de no haber supervisado adecuadamente la medicación y los psicotrópicos indicados durante el tratamiento domiciliario.
El caso tomó mayor relevancia tras el informe de 17 de los 22 peritos consultados por el Ministerio Público Fiscal, quienes concluyeron que el accionar del equipo de salud fue “inadecuado, deficiente y temerario”. Según el documento, Maradona presentó “signos inequívocos de periodo agónico prolongado” sin haber recibido la atención médica adecuada en sus últimas horas de vida.
Los otros imputados
Además de Luque y Cosachov, el juicio involucra a otros profesionales del equipo médico. El psicólogo Carlos “Charly” Díaz, contratado por Morla, está acusado de haberse involucrado en decisiones médicas fuera de su competencia. Nancy Forlini, coordinadora de Swiss Medical, enfrenta cargos por omisión de sus deberes, al no haber garantizado la presencia de personal especializado ni el equipamiento necesario en la vivienda donde Maradona cumplía con su internación domiciliaria.
Mariano Perroni, coordinador de los enfermeros Ricardo Omar Almirón y Gisela Madrid, es señalado por haber registrado información inexacta sobre la atención recibida por Maradona. Tanto Almirón como Madrid están acusados de no haber brindado la asistencia médica requerida en los días previos a su fallecimiento.
Por último, el médico clínico Pedro Di Spagna, encargado de la internación domiciliaria, enfrenta cargos por no haber realizado controles médicos regulares que hubieran permitido detectar a tiempo la gravedad del estado de salud del exfutbolista.
En paralelo, Gisela Madrid solicitó ser juzgada por jurado popular, y su proceso comenzará en julio de este año.
El juicio buscará determinar el grado de responsabilidad de cada uno de los acusados en la muerte de Maradona y esclarecer si hubo negligencia en la atención médica que recibió en sus últimos días.
