En la Cámara Sexta del Crimen con Jurados Populares ha comenzado el juicio contra Máximo Agustín Herrera, un joven de 20 años, acusado de cometer un espantoso matricidio. La víctima es su propia madre, Roxana Herrera, a quien presuntamente disparó en la cabeza.
El trágico suceso ocurrió el 21 de enero del año 2022 en una residencia situada en Villa Urquiza, en la ciudad de Córdoba, en medio de un ambiente marcado por el consumo de alcohol y drogas, según alega la acusación.
De acuerdo con las investigaciones, Herrera estaba manipulando un revólver cuando, en el contexto de consumo, apuntó el arma hacia su ex cuñado y apretó el gatillo, aunque el proyectil no se disparó. En un acto que ha dejado consternada a la comunidad, el joven, desde una distancia de tan solo 30 centímetros, habría apuntado a su madre y esta vez el disparo sí se produjo, ocasionando la muerte de la mujer de 47 años.
La pistola calibre 32 utilizada en el crimen nunca fue hallada, sin embargo, Máximo Agustín Herrera enfrenta acusaciones por abuso de armas y homicidio calificado por el vínculo.
En caso de que el fiscal Fernando Palma sostenga esta acusación y durante el juicio se presenten pruebas que lo respalden, Herrera podría enfrentar una condena a prisión perpetua. Para su defensa, el joven cuenta con el apoyo del defensor oficial Hernán Franco Papa.
El centro neurálgico del juicio reside en esclarecer si el acusado mató a su madre de forma intencional o si, por el contrario, se trató de un trágico accidente, lo que podría incidir significativamente en su situación procesal.
